los jóvenes buscan más que salario al elegir sus trabajos
La generación Z está revolucionando el mundo laboral y los empresarios aún se esfuerzan por entender su forma de relacionarse con el trabajo. Según el especialista en liderazgo, Pasty Lauría, las empresas no están perdiendo talento joven por bajos sueldos, sino por ambientes laborales tóxicos, liderazgos rígidos y culturas que no son coherentes con las expectativas de esta nueva generación.
Lauría señala que el disfrute en el trabajo no es un lujo, sino un elemento fundamental de productividad. Asegura que la eficacia de un equipo depende, en gran medida, de las relaciones internas que se forjan en el día a día. Este enfoque fresco se presentó durante el evento “El rol de las PyMEs en el crecimiento”, organizado por el Banco Ciudad, donde Lauría dejó claro que “la generación Z ya no elige por sueldo, elige por contexto”.
El enfoque del trabajo ha cambiado. Ya no son las viejas jerarquías las que mandan, ni los incentivos económicos aislados. La calidad del entorno emocional se ha vuelto crucial. Lauría destaca que las personas se enamoran de los contextos, no tanto de los logros de la empresa. El liderazgo tradicional, dice, ha quedado obsoleto. Ahora, lo que cuenta es el vínculo que se establece entre los integrantes del equipo.
Lauría también argumenta que el concepto de disfrute debe dejar de ser visto como algo “blando” y convertirse en una parte integral de la estrategia laboral. Esto se debe a que “el 70% del tiempo despiertos lo pasamos trabajando”. Por lo tanto, el disfrute debería considerarse un insumo, no un privilegio. Si los empleados no confían en sus jefes o no disfrutan de su trabajo, simplemente se irán.
Un punto que generó mucho debate fue la crítica al modelo tradicional de ingreso laboral. Según Lauría, “quien entra en una empresa ya es parte de ella y no debería tener que demostrar nada para ser tratado como tal”. Este enfoque desafía la idea de pagar un “derecho de piso” que solía ser común en el pasado.
La clave para retener talento joven es la coherencia, la escucha activa y una cultura organizacional que respete lo que predica. Estas no son solo palabras huecas; son principios que deben guiar a las empresas si quieren mantenerse competitivas.
Consumo en la Argentina de hoy
Antes de Lauría, otro consultor, Guillermo Oliveto, presentó un cuadro económico de consumo en Argentina que muestra una dualidad marcada. Durante su intervención en el evento del Banco Ciudad, Oliveto explicó cómo las clases altas y medias-altas tienen un comportamiento de consumo dinámico, mientras que las clases medias-bajas y bajas enfrentan un panorama más complicado. “El mes termina el 15 o el 20”, enfatizó, señalando que la compra pasa de ser afectiva a un sufrimiento.
Oliveto habló de una especie de “mutación genética” en el consumo argentino, impulsada por el creciente nivel de pobreza y cambios tecnológicos que están transformando la mentalidad de la sociedad. “Vamos muy rápido; si no sos capaz de adaptarte, retrocedés”, advirtió.
En su análisis, mencionó que sectores como pétroleo, minería, agro y servicios están en expansión, pero la industria y la construcción aún no logran recuperarse. Esto es preocupante, dado el efecto que ambos sectores tienen sobre la economía. Además, destacó la demora en la obtención de créditos para el sector privado, señalando que los salarios reales continúan un 25% por debajo de los niveles de los últimos dos gobiernos.
Un dato interesante es que durante el año, más de 7.000 empresarios y emprendedores participaron de las iniciativas del Instituto PyME del Banco Ciudad. Esto demuestra el interés de muchos en capacitaciones, actualizaciones profesionales y espacios de networking que facilitan nuevas oportunidades de negocio.